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"Nuestra
actitud ante la muerte" y/o "Nosotros y la Muerte" Beatriz
Edelstein Voy
a hablar de "Nuestra actitud ante la muerte", la segunda parte del trabajo de Freud llamado "Consideraciones
de actualidad sobre la guerra y la muerte", escrito en 1915, en
plana Primera Guerra Mundial, cuando los dos hijos adultos de Freud estaban en
el frente. Este trabajo suyo había sido publicado inicialmente en la revista
Imago. Ahora bien, bastante
recientemente fue descubierto el texto de un discurso de Freud con el título, "Nosotros
y la muerte" dictado ante
una audiencia cuya mayoría de sus integrantes se encontraba con respecto a
hijos mayores en situación análoga a la de él. Lo que yo les quiero
presentar es la articulación entre
el trabajo aparecido en Imago,
su segunda parte, como dije, y
el texto de su discurso, recientemente descubierto. ¿A
quiénes fue dirigido ese discurso? Esto lo fue revelando por su descubridor y
las circunstancias de su descubrimiento. Se trata de un psicoanalista alemán - traje libros de él y un artículo
de él en una revista psicoanalítica alemana, Psique,
y quien se llama Bernd
Niztschke. Trabaja en la ciudad de Dusseldorf, es, más o menos, de la
generación de ustedes y, además de psicoanalista, es doctor en filosofía. Me
llamó la atención de comprobar a través de esa revista Psique
que se edita en vinculación con el famoso "Instituto de Frankfurt de
Investigaciones Sociológicas" que cerca de la mitad de sus autores son filósofos
y uno que otro, doctor en derecho o de otra especialidad no médica y unos
cuantos, sí, médicos y psicólogos. ("Diplom-Psychologen", como reza
en alemán y que corresponde mas o menos a nuestra "Licenciatura en
Psicología".) Con
la mayor disposición de acceso actual a la literatura de Freud, Nitzschke, además
de practicar el pñsicoanálisis, encontró como investigador en la historia y
la teoría del psicoanálisis, una clave significativa que trata de las
circunstancias en que Freud escribió su bien conocida Carta de la revocación -ustedes la conocen- la
famosa carta entre toda la larga serie de cartas dirigidas a su amigo Wilhelm
Fliess; esta es de 1897 y donde dice, "Ya no creo más en mis histéricas".
O sea, donde Freud dio de baja su Teoría de la Seducción.
Dice también, "debería sentirme más bien triste, porque había puesto
mucha expectativa en que iba a cuajar mi teoría de la seducción". O sea, seducción
como causa de la neurosis. Seducción a mujeres en su infancia, causando
histeria, a varones, también en la infancia, neurosis obsesiva, y durante la
pubertad, paranoia. Había
formulado con esto una teoría muy osada a la que entonces tenía que darle de
baja debido a su experiencia psicoanalítica, su praxis, con sus pacientes.
"Hubiera sido tan lindo," escribe, "que (con la validez de esta
teoría) me hubiera visto liberado de todos mis problemas económicos, etc,
etc." "Pero cosa extraña, no me siento deprimido, sino más bien con
ánimo y casi orgulloso de ser capaz de semejante autocrítica". Bueno,
¿Qué había pasado en esa época? En el 1896 había muerto el padre de Freud.
Él, después de esta muerte se sintió muy deprimido, incluso tuvo malestares
cardíacos. Se sintió deprimido, sin ganas para trabajar
y con síntomas físicos. Y
ya se había metido, en la época de aquella carta con la interpretación de sus
sueños, en su famoso autoanálisis que había empezado en el verano de 1897. Y
al poco tiempo escribió, como un primer resultado de su autoanálisis, o sea,
al analizar sus sueños y fijarse en sus fantasías provenientes de su
inconsciente, que "ya no podía confiar en su neurótica"; esto en la
"Carta de la Revocación", precisamente, el 21 de septiembre de este año.
Niztschke,
psicoanalista quien, como dije, también se ocupó mucho de la historia del
psicoanálisis, encontró consignado en materiales referidos a la vida de Freud
que este había ingresado a una logia masónica judía llamada, "B´nai
B´rith",
el 29 de septiembre de 1897. En ese mismo año, entonces, y ocho días después
de la famosa carta. Lo que llevó a Nitzschke
a plantear la existencia de una íntima vinculación entre estos dos sucesos,
vinculación que nunca se había hecho antes. Tal
omisión, indica Nitzschke, puede explicarse por lo siguiente: muchos años
después, en el 1926, cuando Freud cumplió setenta años, ya muy enfermo
entonces, los miembros de aquella logia hicieron un acto impòrtante en su
honor, al que él mandó en su representación y munido con una carta suya a ser
leída en aquella reunión a su hermano Alexander. En esta carta dice,
"Ocurrió en los años después de 1895"..." y sigue el texto
refiriéndose a cómo y porqué él, Freud, llegó a ingresar a la logia. Y
parece que Jones, el gran biógrafo de Freud, tomó dicha observación inicial
como que Freud ingresó a la logia judía en el 1895, o sea, antes de la muerte
del padre, antes del comienzo de su autoanálisis. Nada que ver, entonces, una
cosa con la otra. Por suerte yo encontré una reproducción referida a la fecha
real del ingreso de Freud a dicha logia y la hice agrandar, pero Uds., si
quieren, tienen acceso directo a este material pues aparece en un libro grande
que editó Paidos[1][1] y que se llama," Freud su
obra y su vida", p.238, y donde dice en la reproducción del anuncio de
aquella sesión festiva de la logia -la logia se llamaba "Wien" - es
decir, "Viena" - "a la que él le pertenece desde el 29 de
septiembre de 1897"; o sea a los ocho días después de la fecha de la
carta y no ya desde dos años antes. Entonces,
Nitzschke hace un vínculo como que Freud - además cuando él había hablado de
su "teoría de la seducción" en la academia médica de Viena había
recibido muy mala recepción, -después todos Uds. conocerán ese escándalo con
Mason a propósito de esto- o sea que Freud se había encontrado muy solo, los médicos
lo habían rechazado, su teoría se había derrumbado y fue a buscar alguna
parte donde pudiera encontrar eco y apoyo entre gente de disposición benévola.
y, efectivamente encontró allí no sólo esto sino aun, uno que otro amigo de
antes. Le indicaron, entonces, como dice en su misiva a la reunión a su honor
de 1926, a esa logia, que se había fundado un año y medio antes en Viena, como
un tal lugar y, efectivamente, él encontró ahí una recepción muy buena y
aun, uno que otro amigo de antes. Nitzschke
investigando, también encontró que Freud tuvo allí una actividad propia mucho
mayor de lo sospechado hasta ahora. Dio en la B´nai B´rith, en veinte años, desde
1897 hasta 1917, veintiún conferencias. La mayoría de los miembros eran
profesionales, médicos, abogados o comerciantes, etc, etc, judíos, todos. Por
supuesto, manifestaban el mismo asombro frente al material que les desplegaba
Freud, que cualquier otro público no especializado. Pero había en la logia la
regla de la tolerancia lo que Freud apreciaba mucho. Estuvimos,
entonces, hacia fines de septiembre de '97 - el 21 de septiembre la famosa
"carta de la revocación" y el 29 el ingreso a la logia. En diciembre
de este año Freud, en otra carta a Fliess, le escribe "El martes pasado
pronuncié una conferencia sobre los sueños [en] mi sociedad judía (auditorio
profano) y hallé una entusiasta recepción. El martes próximo he de
continuar". Acá
un protocolo al que Nitzschke entre otros pudo tener acceso porque muchos han sido destruidos
-, un protocolo de la logia de B´nai B´rith. Además del interés de su
contenido resulta algo cómico su lenguaje anticuado y ampuloso. Dice así
"El contenido extraordinariamente ingenioso de la conferencia y que se
refería palpablemente a asuntos de interés humano general, junto con el arte
magistral del conferenciante para presentar el tema no obstante las dificultades
intrínsecas, de manera tal que se hiciesen accesibles a la comprensión del
lego incluso, todo esto convirtió aquella noche en una de las más
gratificantes y toda la reunión expresó sus sentimientos de gratitud con el
aplauso más ferviente". O sea, que Freud allí sí pudo hablar. De
esas veintiún conferencias, la primera era la interpretación de los sueños,
la segunda también, todavía en el
'97 , la tercera acerca de la psicología del olvido - evidentemente, los actos
fallidos -. Después, de la vida anímica infantil, en el 1900. La quinta,
acerca de Fécondité, libro
de Émile Zola, autor que Freud admiraba mucho - . La sexta, Casualidad y superstición, en el 1901. Eso fue aun antes de
la fundación de la Sociedad de los Miércoles o ya muy a sus comienzos. Así que
por ahí esa logia fue realmente para Freud la
contención en esa época. Después, interesa que él también se ocupó del
funcionmiento mismo de esa logia con su Introducción
para la discusión acerca de metas y objetivos de la logia B´nai B´rith,
conferencia en el otoño del 1901. Otra, La
posición de la mujer en cuanto a nuestra asociación. Nitzschke
indica, que de todas aquellas conferencias, la única que se preservó fue
Nosotros y la muerte. La conferencia número 19; todas las otras se
perdieron. Apenas, sí que hay algún vestigio o se conjetura acerca de su
posible contenido. Así, Nitzschke, acerca de
La posición de la mujer del
1902, que no se conoce, por lo cual tampoco la postura de Freud al respecto;
pero se sabe que después, en la Sociedad de los Miércoles hubo una discusión
si admitir o no mujeres. Se sabe de los protocolos de la Sociedad de los Miércoles,
que el psicoanalista Sadger estaba en contra, y Freud y Adler a favor de admitir
mujeres; esto como para ubicarse cómo eran y se hacían las cosas antes y hasta
conjeturar acerca de la posible postura de Freud, aquella vez en la logia. Otra
de las conferencias que tambien versa acerca de los sueños la dio en una logia
masónica judía, o sea una B´nai B´rith, en Brno, entonces, Brünn, la capital de
Moravia; está en la República Checa, y queda muy cerca de la pequeña ciudad
donde nació Freud -. ¿En
qué ciudad nació Freud? En
checo, o sea ahora, se llama Pribor; entonces, Freiberg, y queda en Moravia. Todavía cuando Freud vivía
pusieron en la casa donde había nacido una placa recordatoria. Creo que en el
libro de Paidós está también la foto de aquella placa; y también la de la
calle donde esa casa se encuentra y que se llama Freudova. Sus habitantes están
muy orgullosos de que de ahí provino Freud. Otra
charla, Émile Zola, del que
Freud había sido un admirador, esta dada, otra vez, en la logia en Viena. Otra
que lleva como título un trabajo del doctor Moebius - del cual viene la cinta
de Moebius- intitulado, "Sobre la imbecilidad fisiológica de la
mujer". No se sabe cómo se expresó el doctor Freud en aquella
oportunidad. Pero el tema en sí se presta,, también, para ubicarse en la época.
Freud ha sido machista, lo es o era sin duda para nosotros; pero para su época
había sido muy progresista al respecto. Hay que ver las cosas desde varios ángulos.
Otra
que, como dice
Nitzschke tambien se la conoce sólo por su título, Acerca de la fisiología del inconsciente. Además, en su búsqueda
de materiales referidos a aquellas conferencias entre distintos autores
psicoanalistas, uno Klein y otro Hichtman, Nitzschke encontró que estos a veces
indican fechas y títulos un poco diferentes. Y propone que, posiblemente, acá
se haya tratado de un error de ortografía y en vez de fisiología,
correspondería, psicología.
Otra
con temática que parece muy importante, Psicología
al servicio de la jurisprudencia, ya en el 1907. Otra sobre el chiste,
la dio en Praga, en la logia, B´nai
B´rith, de Praga. Otra,
El bautismo de niños. ¿Qué
quiere decir con esto? Nitschke dice que puede conjeturarse que se trate de
bautismos de niños de familias judías. A propósito de esto se me ocurrieron
unos hechos bastante importantes. Por ejemplo, Marx había sido un chico judío
cuyo padre se hizo bautizar de adulto, pero para que su hijo 'no tuviera
problemas' como él antaño, lo hizo bautizar de chico. Los dos abuelos de Marx,
tanto el materno como el paterno, habían sido rabinos. Así que él, Marx, ha
tenido tradición suficiente para analizar y discutir materiales. Otro de hijos
importantes -se me ocurrió- de familias judías, bautizado de chico había
sido, entonces en Gran Bretaña, Disraeli quien llegó a ser jefe del gobierno
de la Emperatriz Victoria pero quien, si no hubiera sido bautizado para empezar,
nunca hubiera podido llegar ni a ser miembro del parlamento. Él tomó como
primer ministro, entre otras la iniciativa a que pudieran ser miembros del
parlamento inglés no-anglicanos, como católicos o judíos. Después, volviendo
a la conferencias freudianas, está El
problema de Hamlet. Después otro, Psicoanálisis.
Después el único conservado, Nosotros
y la muerte, en 1915 en plena Primera Guerra Mundial. ¿Es
posterior al título "Consideraciones sobre la guerra y la muerte"? No,
es coincidente, coetáneo. Parece que Freud primero dio el discurso en la B´nai
B´rith y después mandó el artículo completo con su segunda parte, "Nuestra actitud ante la
muerte" a Imago. Figura entre las obras de Freud del '15. Todavía
las últimas dos conferencias de Freud en la B B: una, acerca una obra de
Anatole France, La revuelta de los ángeles
(Révolte des anges) y
otra, Fantasía y arte, ya del
'17. La
acerca de la muerte, cuyo texto transcrito y conservada, la compara Nitzschke con la
impresa en Imago y concluye que el discurso, Nosotros y la muerte, era el para su logia. Allí Freud podría
haber puesto, así Nitzschke, "Nosotros, los judíos, y la muerte";
pero puso "Nosotros y la
muerte", tomando en consideración que algunos miembros hermanos de
la logia podrían molestarse ante semejante tema y en tal caso los quiso
prevenir para que pudiesen dejar de concurrir a esa reunión. Tanto en el artículo
de las obras completas como en el discurso Freud habla de nuestra insensibilidad
e hipocresía frente a la muerte, según quien fuese a quien se refiere Dice que
uno no cree en la propia muerte, la propia muerte no tiene lugar en el
inconsciente. La muerte del enemigo se la desea y en cuanto a la muerte de los
seres queridos, allí prevalece la ambivalencia, siempre presente en este tipo
de relaciónes.Y agrega, "Ustedes no me van a creer, pero no importa. Yo
les digo lo que uno recoge en la práctica clínica psicoanalítica". Además
al discurso lo salpica con unos chistes judíos, además de tomarles un poco el
pelo a todos los presentes, como que los judíos se destacan en rechazar, en
negar la muerte, en considerarla como lo mas lejano posible. Y cuenta un chiste
judío que en las obras, en cambio, no ingresó, este de la madre judía cuyo
hijo se cayó de una escalera y quedó yaciendo desvanecido en el suelo. La
madre asustada corre a consultar al rabino y el rabino le contesta, "Buena
señora, ¿Qué tiene que hacer un chico judío en una escalera?" o sea ¿para
qué Ud. permitió a que tome riesgos? Freud,
en ambas versiones, se refiere mucho a cómo la rehuida de los riesgos en la
vida corriente achata la experiencia vital y cómo se la compensa con teatros y
todas las cosas de ficción, cuanto más terroríficos y peligrosos fuesen
mejor, pero sin que corra peligro la persona misma que busca tales
distracciones. Quisiera
hablarles un poco más sobre las logias masónicas mismas, dado su vinculación
con el tema, "amistad" que nos convoca. Traje un artículo sobre
masonería del Larousse, que me parece bien hecho. Dice, "Sociedad secreta
esparcida por diferentes partes del mundo, cuyo origen parece deberse a una
cofradía de constructores masones como albañiles". Y menciona
especialmente su espíritu de fraternidad y ayuda mutua pero también, los
secretos guardados de allí su potencial peligro. Lo 'secreto' guardado por los
constructores masones habían sido las fórmulas para llegar a realizar aquella
extensión amplísima hasta lo apenas concebible de las bóvedas ojivadas en las
catedrales que constuían considerando la tecnología de aquella época y los
riesgos físicos que el trabajo en las alturas implicaba. Para lo cual el
sentimiento de fraternidad entre ellos tenía que ser uno muy especial. Su
emblema, mandil, compás y escuadra se encuentra grabado en varias de las
catedrales europeas, construidas a veces durante siglos, interrumpidas y
retomadas según la disponibilidad económica y política de los municipios
contratistas pero siempre bajo el sello de la escuadra. Esas
cofradías estaban algo fuera de la ley corriente, se diferenciaban de las demás
corporaciones, sus miembros sólo se dedicaban a la construcción de las
catedrales. Tenían ahí mismo su vivienda y cuando terminaban la obra o cuando
a sus mandantes se les había terminado interés y/o plata eran contratados,
eventualmente, para otra catedral de las que hay muchas en Europa. Desde
entonces sus emblemas y sus grados, primero él de aprendiz, segundo, compañero
y del tercero al treinta y tres, maestro. "Reunidos en talleres o
logias". "Tales asociaciónes, -sigue el Larousse- de ayuda mutua en
sus orígenes, la masonería derivó hacia fines del s. XVI hacia un teísmo
humanitario y admitió miembros extraños a la albañilería. Transformación
que culminó con la fundación de la Gran Logia en Londres del 1717. Desde el s.
XVIII en adelante, la masonería ha perseguido fines políticos en la Gran Bretaña,
Francia, Alemania y otros países de Europa como en América". Ahí
nosotros la conocemos por la importancia que para la independencia de Hispanoamérica
había tenido la Logia Lautaro. O sea, que no es asunto que nos fuese tan lejano
ni extraño. Yo, alguna vez, me metí en el Museo Sarmiento ubicado en la Plaza
Belgrano y descubrí allí a mi asombro lo expuesto en las vitrinas acerca de
los próceres: casi todos habían sido miembros de logias masónicas, la de
Lautaro, o de otras. Quiero
mencionar otro dato mas de la masonería que me parece que vale la pena, dado
que ese año se festeja un aniversario de Mozart. Originario de Salzburgo, un
principado eclesiástico, por cuyo príncipe, el arzobispo de Salzburgo, se
sintió profundamente humillado, Mozart se refugió a Viena. En unas de sus
cartas al padre dice, "Odio al arzobispo hasta la demencia". Pero en
Viena, a su vez, se sintió muy solo y llegó a hacerse miembro de una logia masónica. No sé si han oído hablar de
aquella de sus obras, llamada La
Flauta Mágica, que no es una la ópera italiana como las demás de sus
obras escénicas sino una composición cantada pero, además, hablada
-no hay allí "recitativos"- en alemán que significaba el uso del
idioma popular y no, el culto que en aquella época para las óperas había sido
indefectiblemente, el italiano. Y como si esto sólo fuese poco, se despliega en
La
Flauta Mágica, bien ampliamente, ideología masónica. Parece
esencial el apoyo que en esas logias hayan tenido determinados creadores en épocas,
también determinadas; tal como aquel que Freud había encontrado en aquella
logia judía...Además hay otro dato mas en la vida de Freud - intercalo acá -.
Cuando él se sintió rechazado por la sociedad vienesa médica, también sintió
eclipsada su posibilidad de acceder a algo importante en la Universidad. Si bien
Freud, mas tarde pudo obtener el título de "profesor" nunca llegó a
ser profesor titular de una cátedra de la Universidad. Su título era bastante
'título' y sin mucho contenido. Además
en esa época en Viena surgio terriblemente el antisemitismo y el gran partido
populista austríaco, llamabado "Los Cristianos Sociales" (Die
CristlichSozialen) tenía en su programa
antisemitismo declarado, especialmente contra judíos no bautizados. Cuando en
la votación para Intendente de Viena, cuando por primera vez se dio acceso al
voto a la clase medio baja y ganó ese partido, el emperador Francisco José
rechazó su resultado dos veces por el antisemitismo de esa partido y su jefe.
La tercera vez no pudo negarse a dar cauce a los resultados de las votaciones;
(pasó esto entre 1895 y 97) con lo cual el antisemitismo cristianosocial ya había
hecho su entrada oficial en la política austríaca. Freud se encontraba,
entonces, en la necesidad de algún lugar a donde hacer pié, encontrándolo en
aquella logia judía, también bastante joven. Y recordando otra vez el rol de
las logias masónicas en la independencia latinoamericana, convendría
considerar, ese desprendimiento de España y su tradición y la europea para
asumir identidad propia, - algo que me parece corresponder también a otras búsquedas
de identidad propia oblando la pertenencia al, supuestamente, 'Gran Mundo'.
Esto, tanto en el caso de Freud, en él de la Independencia Latinoamericana y él
de Mozart. Y volviendo un momento a su Flauta Mágica. Está allí lo festivo,
bastante ingenuamente, pero también la exigencia de mejoramiento y superación
de las personas, allá representado por las pruebas por las que pasan los héroes,
Pamino y Pamina o, en un nivel mas sencillo e infantil, Papageno y Papagena. Pienso
que no es casual que yo traiga esta temática, aprovechando, por un lado, mi
identidad de psicóloga-psicoanalista de la época pre-lacaniana; yo soy de la
época kleiniana. Desde que me aceptaron acá, aprendí algo de Lacan y ustedes
ya no son tan cerradamente lacanianos como cuando los conocí. Y otro aspecto
incisivo de mi identidad es mi bilengüidad, alemán-castellano, no estoy
muy bien ni en una ni en otra, pero el alemán es mi lengua materna y además
aprendí mucho en ese idioma y con un sistema pedagógico muy bueno como lo había
sido él que introdujode la izquierda política de aquél entonces en Viena,
la así llamada Viena Roja. Yo
pensaba en esto que aparece como lo primero que se nota, en verlo a Freud en su
cotidianeidad; tiene que ver algo con su lengua alemana. Otra persona que por ahí
no tiene esta misma identidad no puede verlo así; es como un adentro y un
afuera. Hay algo de la lengua materna, es como un caso conocido, como algo
familiar. Ah,
como algo familiar, demasiado familiar. Mi padre había sido vienés, aunque yo
no nací en Viena. A
mí me parece que lo que tu trabajo plantea tiene que ver con la pertenencia a
una fraternidad como es esa logia. Con la función que tiene esa pertenencia
para Freud en un momento muy particular. Como vos ponés, la investigación de
Nitschke gira alrededor de las [determinaciones] de Freud para ingresar a la
B'nai B'rith. Tiene que ver precisamente con haber perdido alguna referencia,
haber perdido al padre y haber perdido una teoría que había parecido sólida y
consistente. Pero cuando él hace el discurso al que vos aludías recién, en su
setenta aniversario, él dice algo interesante. Dice que pertenece a una suerte
de frontera, él no es ni de aquí ni de allá. Dice que todo su trabajo, toda
su identidad en todo caso, tiene que ver con no pertenecer a una mayoría
compacta. [Fin
lado A] Siempre
parecía estar desarrollando allí alguna de sus ideas del momento. Es decir,
los sueños en la época de los sueños, el chiste en la época del chiste. Y
tener un público ante el cual desarrollarlas. Además fue en la época en que
estaba terminando su amistad con Fliess. Me
parece que lo que plantea es la cuestión de la fraternidad, de la identidad, de
la pertenencia y de esa particular identidad que Freud se atribuía a sí mismo.
Porque él era un judío pero no creyente. En
otra alocución conservada, pero esta vez por parte de un maestro de la logia,
él sostuvo refiriéndose al nacimiento del psicoanálisis, que mediante el
mismo Freud se construyó su propio mundo, su propio entorno desde donde podía
expresar al mundo de afuera sus asombrosos hallazgos. Y hay que agregar, apoyándose
en su identidad, largando rasgos, que no correspondían - había estado como
estudiante en ese círculo de lectores germánico- nacionales, donde se leía a
Nietzsche, a Schopenhauer, a Wagner -, o sea que esta pertenencia representaba
en aquel entonces a Freud una tentativa de asimilación al 'Gran Mundo' El
no fue bautizado nunca. No,
si siempre era y se decía incrédulo.[2][2] Pero
otra cosa quiero agregar dado que de ella hablamos y hablaron mucho los
expositores, o sea, de la importancia de la transferencia y la
contratransferencia. Se me ocurrió pensando en las circunstancias de las que
proviene la masonería, creo que no es una pavada esa cofradía de masones,
creada para aquellas catedrales con sus ojivas sobrecojedoras y cómo ellos las
podían realizar. Creo que este 'cómo' todavía no está resuelto ni arquitectónicamente,
ese secreto para que la formación construida en base a su fórmula secreta
no se viniera abajo. Y
se me ocurrió a propósito una comparación como asociación libre: esos
masones allí en las alturas y a la media luz de las ojivas y su convicción
como medio y base para seguir procediendo- ¿no tendría que ver algo con ese
sentimiento que a veces uno o, por lo menos, yo he sentido, estando con el
paciente y la transferencia instalada se va cada vez a mayor profundidad, como
para los masones hubiera sido la mayor altura. Algo de eso parece haberse
trasmitido, también, a los círculos psicoanalíticos. Así Nietzsche señala
cierta analogía entre lo que se pedía para el ingreso a una logia masónica,
cuando se averiguaba de quién se trataba y qué fama tenía, con lo que pasa
cuando alguien desea ingresar a alguna asociación psicoanalítica. Como si
hubiera alguna veta de parentesco. Como la que también se da en cuanto a la
diferencia entre una persona analizada y otra, no analizada. No
sé si han leído en el diario Clarín, donde había una recordatoria para Freud,
pero muy hostil. [...]
Porque de última es lo que viene a decir Lacan cuando él también sufrió la
exclusión ética de la IPA. Bueno
tampoco lo echan, lo que señalaba es que finalmente lo nombran profesor. (parece que esto último está
referido, otra vez, a Freud) Pero
para que lo nombran profesor, hace él para esto una treta. Vos nombrás lo del diario Clarín por el
aniversario de su fallecimiento. No leí el diario Clarín, pero en La Nació,n
en el suplemento del domingo lo que dice es que también desde las sociedades
psicoanalíticas se está viviendo una reformulación de las [teorías
freudianas]. Sí,
pero siempre también con corrientes que toman en cuenta el inconsciente, la
sexualidad infantil y la transferencia, toda la contradicción y complejidad
humana; por ejemplo en las terapias de grupo hay gente muy capaz, trabajando con
una metodología adaptada a una tal tarea, pero siempre con base psicoanalítica;
así como Melanie Klein crea para el tratamiento de chicos la técnica de juego
contrapuesta a la de Anna Freud. Después la IPA se cerró a nuevas técnicas,
como la familiar o la de psicodrama, que puede dar pie a mucho macaneo, pero,
cuando no macanea sino que se queda con los fundamentos psicoanalíticos logra
accesos nuevos al funcionamiento inconsciente.[3][3]
En cuanto, especialmente, a la técnica psicodramática en un marco de
referencia psicoanalítico: es que el psicoanálisis trata todo el tiempo de escenas:
la escena del sueño, lo dramático del complejo de Edipo, lo multipersonal. Hay
una tendencia al rechazo de eso, también por el macanéo a que puede prestarse
pero este rechazo o desconocimiento también relega trabajos muy valiosos que
tienen dificultad en abrirse paso. Nosotros
los humanos... "Nosotros
los humanos", no es como lo de Freud. [...] (Hago
una referencia a "El Libro Negro del Psicoanálisis"). Es interesante
(el rechazo al psicoanálisis que este libro presenta) que ha de venir del
puritanismo norteamericano. Cuya tendencia es poder dominar, poder estar al
control de... Entonces, los motivos (para la acción) son o blancos o negros. El
neurólogo es quien controla toda la salud mental, la neurológica y la
comportamental. La cuestión en psicoanálisis es bajarse del stand del quien
controla todo; por eso también tenemos que reunirnos e intercambiar la
experiencia entre todos y admitir frustraciones. Todas
las ideologías unitarias - el comunismo unitario, donde el hombre en el fondo
sería bueno, lo que todo lo arruina es el capitalismo -. Bueno, Dios y el
diablo. Volviendo
a lo de las catedrales góticas. Las aristas de sus techos están lleno de
diablillos y pequeños monstruos. No sé si esto habrá también. en la catedral
de Lujan ¿Qué
quiere decir B'nai B'rith? B'nai
B'rith quiere decir en hebreo, hijos de la alianza.
Inventaron ese nombre judíos en los E.E.U.U.[4][4] ustedes conocerán la palabra ben
significando hijo. Mas adelante tal institución llegó a Alemania y de ahí a
Austria. ¿Nació
en que siglo, entonces? La
B'nai B'rith nació a finales del s. XVIII, en Estados Unidos y recién bien
entrado el siglo XIX llegó a
Alemania y de allí a Austria. Otro
cosa más. Acá en la Argentina, el psicoanalista Mauricio Knobel que en su
momento fue en la Carrera de Psicología titular de la materia, "Psicología
Evolutiva II" era, a la vez, 'hermano' de la logia B'nai B'rith de Buenos
Aires, Siempre con el interés de difundir el psicoanálisis y hacer accesible
la psicoterapia con base psicoanalítica al público general, creó el
"Instituto de Orientación Familiar". Y como hermano de la logia, en
un nivel importante, evidentemente, -la logia tenía su sede en la calle Juncal
frente al Hospital Alemán, consiguió que todos los miércoles al mediodía
pudiéramos reunirnos, el equipo de psicólogos del Instituto de Orientación
Familiar, en el recinto de su junta directiva. Y además, dos o tres veces por
semana su salón grande, destinado a la reunión social de los 'hermanos' y
'hermanas' - ya en esa época la pertenencia era unisex - estaba disponible
durante un buen horario para el ejercicio de la psicoterapia por parte de los
psicólogos de este mismo equipo.. Yo ahí hice mis primeras armas en la profesión
hasta que vino la época de Onganía. Ahí eso reventó. Así que algo tengo que
ver con lo de hoy. [1][1]
Editorial
Paidós, Buenos Aires, Barcelona [2][2]
Aprovecho
la desgrabación para agregar algo que en el calor de la exposición había
omitido pero destacado por Nitzschke como fundamental. (Por algo, el artículo
y todo un libro suyo con este y otros ensayos lo llamó, "Nosotros y La
Muerte", "Wir und der Tod"). Pues que Freud, en su discurso y
en su artículo, caracteriza la actitud hacia la muerte de seres queridos
como'ambivalente', esto hay que entenderlo como la ambivalencia patente del
propio Freud hacia su padre, su rencor y decepción por el padre que le tocó
y como tal obstáculo, aparentemente insuperable para sus ambiciones. Pero
cuando, después de la muerte de ese padre emprende su autoanálisis
interpretando sus fantasías inconscientes que se manifiestan en sus sueños
y descubre sus pretensiones, entonces ya insostenibles, sino que afirma su
ascendencia al incluirse en una logia masónica expresamente judía, logra
aquel 'giro copernicano' desde la 'teoría de la seducción' a la de 'las
fantasías inconscientes', Y concluye Nitzschke que parece que Freuds
pertenencia a la B'nai B'rith ha de haber tenido mayor relevancia para su
obra científica que la que hasta entonces se la había atribuido. No
habiendo sido casualidad tampoco que su discurso, "Nosotros y la
Muerte" se haya salvado gracias a un interés probable del mismo Freud
como el único entre los pronunciados en aquella confraternidad.
[3][3]
Acá
yo debería haber mencionado las modificaciones/renovaciones introducidas al
psicoanálisis por J. Lacan. [4][4] Cuando como tales se les cerraba la admisión a logias masónicas allá exsistentes.
Beatriz Edelstein |